NUEVAS TECNOLOGÍAS Y NUEVOS PROBLEMAS DE PAREJA
Artículo de Pedro Lucas
Magnífico vídeo que refleja como han influenciado las nuevas tecnologías en las relaciones de pareja. En este caso que nos trae el "whatsapp".
Artículo de Pedro Lucas
Magnífico vídeo que refleja como han influenciado las nuevas tecnologías en las relaciones de pareja. En este caso que nos trae el "whatsapp".
Gracias a las nuevas tecnologías tener una consulta con un psicólogo o sexólogo es cada vez más sencillo y accesible. Desde casa, sin desplazamientos, sin salas de espera, con una total privacidad y confidencialidad, usted podrá tener consulta directa con un profesional de la sexología y de la psicología.
Según la opción que elija, podrá ver y escuchar, a tiempo real, al sexólogo que le atiende de forma absolutamente confidencial y con total discreción, desde su ordenador, desde “casa”. Conozca las ventajas del servicio.
Actualmente la Sexología todavía no a adquirido la importancia que se merece. Es una disciplina que tiene mucho que aportar al individuo, a la pareja y a la sociedad en general. La Educación Sexual (influida por la cultura) que hemos recibido, ha sido y sigue siendo hostil, con la propia naturaleza de la sexualidad humana. Por tanto, tenemos que integrar normas no asimiladas racionalmente y esto produce malestar.
La sexualidad humana no sólo es fuente de placer, parte del resultado de nuestra felicidad es el resultado de vivir una sexualidad saludable. Pero ¿porqué es tan complicado tener una sexualidad saludable? Parte de la clave de la respuesta a esta pregunta es la Educación Sexual. Una buena Educación sexual ayudará al individuo a conocerse mejor así mismo, ayudarlo a reflexionar ¿porqué soy como soy?
Los valores sociales han cambiado muy rápidamente en unas pocas décadas, pero el individuo no se ha terminado adaptando. Las creencias erróneas acerca de la sexualidad (mitos sexuales) generan patrones atribucionales de pensamiento, que canalizan y guían las conductas, por unos caminos poco acordes a este progresivo y contundente cambio sociocultural. Tanto hombres como mujeres necesitan por igual que se los libere, que se los desinfecte de estos virus, llamados mitos sexuales, que generan malestar y conflicto intrapersonal e interpersonal, al chocar de frente con las nuevas formas de planteamiento vital.
La Educación sexual es una necesidad existente a ojos del profesional pero inexistente para el necesitado. El necesitado al no saber que existe este servicio o la utilidad del mismo, vive su malestar en silencio, a veces sin comprender el porqué, y otras muchas sin encontrar soluciones. El Sexólogo o el profesional de la salud formado para intervenciones relacionadas con la salud sexual, tienen la obligación profesional de dar a conocer este servicio para que esta necesidad se haga visible y pueda ser cubierta de una forma más óptima.
La Educación sexual es uno de los ejes fundamentales de trabajo en consulta con el cliente que demanda ayuda, para resolver una difiicultad sexual o problema de pareja.
Una pareja es pareja desde que los dos lo consideran así. Se supone que el objetivo de estar en pareja es hacer la vida más feliz y plena al otro, y recibir un trato análogo.
Según el Instituto Nacional de Estadística en esta última década el aumento en el número de separaciones y divorcios ha sido considerable. Tan sólo en estos dos últimos años, 2007 y 2008, ha bajado la cifra de rupturas matrimoniales. Este descenso se debe en parte a la crisis económica y al descenso en el número de personas que inician un matrimonio, pues prefieren vivir en pareja. Pero a pesar de los números, las parejas se siguen llevando mal hasta el punto de no aguantarse. La ruptura de la pareja y sus efectos en la vida de las personas a las que afecta, ejerce una gran influencia sobre el funcionamiento psicológico de los individuos. Investigaciones sobre el estrés han demostrado que debido a los cambios en el estilo de vida con la ruptura de la pareja, se produce un aumento de problemas psicológicos en individuos con "matrimonios" rotos.
Las consecuencias psicológicas, sociales, laborales, económicas, de vida e incluso de custodias de hijos, etc; de una ruptura de pareja, desembocan en muchas ocasiones en auténticos dramas humanos. Por lo que desde un punto de vista clínico, los problemas de pareja son de gran interés. Además., los problemas de pareja pueden ser origen y consecuencia de problemas sexuales, por lo que tienes que ver con la SALUD SEXUAL.
¿Qué ha pasado? ¿qué ha sido lo que ha deteriorado la relación? ¿cómo es posible que dos personas que tanto se han amado lleguen a odiarse? ¿hubiera podido evitarse? En definitiva, ¿porqué?
El comportamiento humano no es aletorio, ni tampoco imprevisible. Existen muchos modelos explicativos y teorías que analizan las causas de los problemas de pareja. Para simplificarlo nos vamos a centrar en los siguientes puntos:
1. Los refuerzos. Se podría decir que una pareja está enamorada, cuando el intercambio de conductas y expresiones entre ambos es reforzante o gratificante. Según los estudios realizados sobre las relaciones de pareja, una de las diferencias más clara entre parejas felices y parejas conflictivas es el mayor intercambio de refuerzos positivos de las primeras con respecto a las segundas.
Las parejas conflictivas basan su conducta, expresión y comunicación, cuando se referieren al otro, en destacar "lo que no les gusta" de su pareja, es decir sólo se dicen aquellos aspectos que les disgustan del otro. Sanciones (verbales y no verbales) continuas encaminadas a cambiar al otro. En cambio, las parejas felices intercambian más expresiones agradables hacia el otro. Por ejemplo: si cuando llego a casa mi pareja me ha preparado la cena, y además de estar deliciosa, se lo digo, no sólo haré que se sienta valorado/a, sino que en el futuro es más probable que vuelva a tener una deliciosa cena. Los refuerzos positivos aumentan la armonía y el buen rollo en pareja.
Esto último es cierto, pero a veces no es fácil de aplicar en pareja. Podemos encontrar personas, con baja autoestima, que no saben encajar "piropos" o refuerzos positivos, y ante cualquier indicio o presencia de refuerzo, su reacción inmediata es echar por tierra e invalidar la certeza de un comentario gratificante hacia su persona. Por tanto, los problemas de pareja pueden estar influenciados por otros problemas individuales, que serían prioritarios de abordar.
2. La comunicación. El lenguaje humano es complejo, y más complejo aún, cuando se trata de expresar con palabras lo que sentimos. La comunicación no efectiva, la que no lleva a nada y termina en reproches, va haciendo daño al equipo que conforma la pareja.
Para una comunicación efectiva, es tan importante el qué decimos como el cómo lo decimos, sin olvidar una buena disposición no verbal (gestos) tanto del que escucha, como del que habla. La expresión emocional no se enseña en la escuela, la aprendemos de forma casual de nuestros modelos de referencia (padres, hermanos, amigos, etc) y de las respuestas de otros (feedback) ante nuestra forma de comunicarnos. Las habilidades de comunicación en pareja parecen haberse adquirido más por accidente que por intención. Por ejemplo: ordenar, amenazar, moralizar, imponer soluciones, reprochar, criticar, pseudoaprobar, ridiculizar, mal interpretar, interrogar, retirarse en medio de una conversación, son indicios de una mala comunicación en pareja.
La comunicación es algo a tomarse en serio para ser feliz en pareja, pues es la herramienta que tenemos para entendernos y para solucionar problemas. Las parejas felices saben resolver sus problemas porque han adquirido unas buenas habilidades de comunicación, que orientan el discurso a la solución.
3. Nuestro tiempo juntos. Otro de los factores causante de los desajustes en pareja, son los que derivan de una pobre distribución de su tiempo de ocio y de sus actividades sociales. Cuando existe diferencia en la cantidad de deseo de espacio emocional, se producen irritaciones y frustraciones producto de la saciación (al que se le exige más atención) y la deprivación (el/la que necesita más atención). Estas necesidades no son estáticas, pueden ir variando con el tiempo.
Es importante compartir momentos agradables, sociales y de ocio, de forma individual, en pareja y en familia.
4. La individualidad. La pareja la conforman dos individuos con sus características personales y sus egos. Cada uno, con metas individuales en diferentes áreas de la vida, con sueños e intereses propios, con la necesidad de responder por sí mismo en la vida y con expectativas de felicidad. Es importante desmitificar la idea de la media naranja, pues tendriamos que amputar partes de nuestra individualidad para dar cabida al otro miembro de la pareja en nuestra vida.
El problema no es la individualidad en sí misma, o ¿acaso los individuos que conforman la pareja no se enamoraron de las individualidades del otro? El problema es la mala gestión de nuestra individualidad y de no haber madurado emocionalmente lo suficiente. Por ejemplo: a veces cuando nuestros proyectos, metas y expectativas no se cumplen, pueden ser achacados al otro miembro de la pareja, al esperar que sea el otro quien supla esas miserias individuales. Esto va creando insatisfacciones y conflictos poco claros que van deteriorando la relación, pues lo que se espera del otro es algo que sólo yo me puedo dar a mi mísmo.
Debemos ser más autocríticos y analizar en qué me puedo estar equivocando con mi pareja.
5. La intimidad. La intimidad es un componente esencial del vínculo que se crea en toda pareja. Pero enlazando con lo anterior, también existe una intimidad individual que debe ser respetada y nunca avasallada por el otro. En el momento en que se invade la intimidad del otro es razón de peso para el inicio de una polémica o conflicto. Por esto, es necesario llegar a acuerdos de intimidad para no invadir el espacio personal del otro. La intimidad individual puede cambiar en el tiempo y no significar algo negativo en pareja, aunque si cambia, es necesario actualizar el acuerdo. Claro, pero para llegar a estos acuerdos, es necesaria una buena comunicación.
En definitiva, la pareja debe ser concebida como un equipo y comportarse como tal, respetando la individualidad del otro, tanto dentro como fuera del contexto de equipo.
Siempre que los dos quieran solucionar la situación, se está a tiempo. Sólo hay que dar el paso y comprometerse a trabajar activamente por el bien común, porque con el amor no es suficiente para convivir feliz en pareja.
Se pueden aprender habilidades de comunicación y aplicar multitud de recomendaciones que se digan aquí o en otros medios, pero en muchas ocasiones, es necesario y recomendable la figura de un terapeuta, como mediador entre ambos, que ayude a evitar conductas y expresiones, ya viciadas y dañinas, tan complicadas de erradicar por sí mismas. Esto ayudará a que el proceso de crecimiento del equipo sea más eficiente.
¿QUÉ SON LOS PROBLEMAS DE DESEO SEXUAL?
Los problemas de deseo sexual son aquellos que afectan a la motivación o interés sexual. El deseo sexual hipoactivo o bajo deseo sexual es uno de los problemas sexuales más frecuentes en nuestra sociedad actual, siendo más frecuente en mujeres que en hombres.
Dicha afección puede ser primaria (cuando nunca se ha sentido mucho interés o deseo sexual) o secundaria (cuando la persona solía sentir deseo sexual, pero ya no lo tiene). El bajo deseo sexual puede ser hacia la pareja (interes en otras personas, pero no en su pareja) o puede ser generalizada (no existe interes sexual en nadie). En la forma extrema de aversión sexual, la persona no sólo carece de deseo sexual, sino que también puede encontrar el sexo como algo repugnante.
En ausencia de pareja, el bajo deseo sexual puede pasar inadvertido, o al menos no ser una situación preocupante. Sin embargo, cuando se vive en pareja, el bajo deseo sexual suele estar relacionado con una sensación de culpabilidad, desamor e incapacidad sexual. En general, toda persona que viva en pareja, y que disminuye su frecuencia en las relaciones sexuales, puede llegar a pensar que su deseo está mermado o bajo. Pero es importante tener en cuenta, que la frecuencia en sí misma, no determina en absoluto una bajada de deseo sexual. Tener menos relaciones sexuales no determina siempre un bajo deseo sexual, por lo que la frecuencia no sirve para medir el deseo.
Algunas veces, no existe un bajo deseo sexual, sino que ambos miembros de la pareja tienen diferentes grados de deseo, pero sin existir problemas reales de deseo sexual.
No hay que confundir tampoco el deseo con la excitación. La excitación serían los cambios físicos (erección o lubricación por ejemplo) que se experimentan tras una estimulación sexual externa o interna (como fantasías). La excitación y el deseo se presentan de formas no siempre parecidas en hombres que en mujeres.
Existe un problema de bajo deseo sexual cuando hay disminución (o ausencia) de fantasías y deseos de actividad sexual de forma persistente o recurrente. Esto provoca malestar o dificultades interpersonales (DSM-IV-R).
FORMAS CLÍNICAS.
Podremos encontrar las siguientes formas de presentación en los problemas de deseo:
Debemos de tener en cuenta que cada una de estas formas de presentación causa algún tipo de malestar o dificultad social en la persona.
En general, es frecuente confundir el deseo sexual hipoactivo, el trastorno por aversión al sexo y los trastornos de excitabilidad de la mujer. Esta confusión se debe a la evolución de dichos cuadros clínicos. Por ejemplo, existen varias posibilidades:
¿QUÉ CAUSA LOS PROBLEMAS DE DESEO?
Los problemas de deseo se originan por diferentes causas orgánicas, psicológicas, culturales, de historia de vida, etc.
Entre las causas orgánicas del bajo deseo sexual cabe destacar:
Entre las causas orgánicas anteriormente expuestas muchas afectan directamente sobre la excitación, pudiendo desembocar con el tiempo en un problema de deseo. Por ejemplo, los bajos niveles de estrógenos disminuyen la lubricación y favorecen la pérdida de elasticidad de las paredes vaginales. Esto puede afectar a la capacidad fisiológica para la excitabilidad. Y esto puede terminar repercutiendo en el deseo. Además, recientemente se ha demostrado que la testosterona es la "hormona del deseo". Niveles bajos de testosterona en el organismo va a favorecer la pérdida de deseo y también afectar al grado de excitabilidad.
Entre las causas psicológicas del bajo deseo sexual:
Aunque a veces, un bajo deseo sexual puede estar originado por causas orgánicas, las causas psicológicas o de historia sexual previa suelen estar más relacionadas con la pérdida o disminución del deseo. Pero independientemente de las causas que originan el bajo deseo sexual, los factores psicosocioculturales influyen en el mantenimiento y potenciación del problema de deseo.
Deseo --> Excitación -- > Satisfacción --> Deseo
Deseo --> Excitación o no, o incluso dolor --> Insatisfacción --> Menos deseo
TRATAMIENTO O SOLUCIONES PARA LOS PROBLEMAS DESEO
Este es uno de los problemas sexuales más complicados de tratar. Pero actualmente existen diferentes tratamientos que pueden ayudar a incrementar los niveles de deseo sexual. Si quiere recibir consulta con un experto en sexología sólo tiene que pulsar aquí.
La Psicología es una disciplina ampliamente conocida, pero su utilidad no está suficientemente reconocida dentro de los sistemas públicos sanitarios. Quizás se trate de un problema de rentabilidad.
Actualmente, tener asistencia psicológica pública es bastante complicado, siendo un articulo de lujo al igual que la asistencia sexologíca. La necesidad que tiene el ciudadano de ser escuchado y atendido, de una forma humana y profesional, en sus problemas psicológicos y sexológicos, no la cubre suficientemente el sistema sanitario público actual. La tendencia casi innata de recetar fármacos y psicofármacos como medio por excelencia para la "curación" de este tipo de problemas está en crisis. Es necesario hacer una reflexión de qué necesitan los ciudadanos.
En esta sección podrá encontrar información sobre aquellos trastornos y síntomas, que son causa y consecuencia de problemas sexuales y/o de pareja.
¿QUÉ ES LA IMPOTENCIA?
Aunque la esencia de la palabra impotencia es la incapacidad de poder realizar o hacer algo, popularmente se habla de impotencia para referirse a la incapacidad para tener y/o mantener una erección que permita una relación sexual satisfactoria.
Hasta épocas recientes se utilizaba el término impotencia para referirse también a problemas de infertilidad y de deseo masculino. El término "gatillazo" también es utilizado para referirse a esta mal llamada impotencia, pero con un matiz de inestabilidad del problema, es decir, el gatillazo sería aquel problema de erección que aparece en una determinada situación o de forma esporádica.
Tradicionalmente también se relacionado la infertilidad masculina con la impotencia. Pero la fertilidad hace referencia exclusivamente a la calidad y número de los espermatozoides, independientemente de la capacidad erectiva.
La disfuncion eréctil (impotencia) según el DSM.IV-R, es la incapacidad persistente o recurrente, para obtener y/o mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual, que provoca malestar acusado o dificultades de relación interpersonal.
Los problemas de impotencia son comunes en los hombres adultos. De hecho, la mayoría de los hombres experimentan en algún momento de su vida una dificultad para lograr o mantener una erección. En muchos casos, es una afección temporal que desaparece con o sin tratamiento. En otros casos, puede ser un problema progresivo que puede dañar la autoestima del hombre y afectar su relación de pareja y, por lo tanto, requiere tratamiento.
¿QUÉ CAUSA LA IMPOTENCIA?
Las causas que desencadenan una impotencia son diversas, desde alteraciones orgánicas (diabetes, hipertensión, arteriosclerosis, insuficiencia renal, etc), historia de vida, educación recibida, ansiedad, estrés, hasta efectos iatrogénicos (efectos secundarios a fármacos). Una impotencia que se existan datos que sospeche ser causa orgánica, el paciente tendrá que hacerse una examen médico. Cuando se trata de una impotencia de origen psicológico, es inútil practicar estos exámenes.
Ante el origen y mantenimiento de una impotencia pueden darse las siguientes posibilidades:
Independientemente de la causa que origina la impotencia, siempre los factores psicológicos pueden mantener y/o agravar la impotencia, debido a la gran cantidad de creencias erróneas que tenemos acerca de la sexualidad. En este terreno, nosotros mismos somos nuestros peores enemigos. Los factores psicógenos están presentes en la mayoría de los casos de impotencia iniciando o agravando el problema. El componente psicológico en la impotencia tiene un papel capital, de suma importancia.
Es lógico pensar que a medida que aumenta la edad existe mayor probabilidad de tener impotencia, y de que ésta sea de origen orgánico. Pero no podemos olvidar que existen casos de impotencia en edad avanzada debido a factores psicógenos.
FORMAS CLÍNICAS DE LA IMPOTENCIA
Las formas de presentación de la impotencia diversas. Teniendo en cuenta el momento en el que se produce la pérdida de la erección, puede ser una impotencia situalcional, que sólo se produce en una o varias situaciones concretas (por ejemplo una impotencia o pérdida de erección sólo en el momento de la penetración o con determinadas parejas), o generalizada (en todas las situaciones). Ésta última es de peor pronóstico.
Hay que tener presente, que existen hombres que con una ereccion adecuada, no logran unas relaciones sexuales satisfactorias, así como aquellos que sin tener una erección completa consiguen realizar una penetración satisfactoria.
TRATAMIENTO Y SOLUCIONES DE LA IMPOTENCIA
Existen una gran variedad de tratamientos actualmente para la impotencia. El tratamiento farmacológico por excelencia son los inhibidores de la fosfodiesterasa 5 (sildenafilo, vardenafilo y tadalafilo). El más conocido es el sildenafilo (viagra) y su efectividad en algunas impotencia no es muy buena. Estos fármacos actúan directamente en el pene y ante una impotencia de carácter psicógena nuestro amigo de arriba (el cerebro) no manda la señal de "!firmes!" al de abajo (el pene). Por tanto, no debe de preocuparse si esta tomando estos fármacos y no terminan de funcionar.
Sólo a través de terapia sexual combinada es posible un restablecimiento exitoso de esta fase de la respuesta sexual llamada erección. Aunque la terapia sexual además de una mejora en la respuesta sexual, va a proporcionar una mayor satisfacción de las relaciones sexuales.
En esta sección puede consultar información que le puede ser de utilidad de dos grandes áreas, la Sexología y la Psicología. Estas dos áreas está enfocadas desde un punto de vista clínico, proporcionando información de cada uno de las disfunciones sexuales y problemas psicológicos más frecuentes.
En el apartado Promoción de salud puede encontrar información útil para mejorar su salud sexual y psicológica, contribuyendo a su crecimiento personal.
|
AREA DE SEXOLOGIA
|
AREA DE PSICOLOGIA |
|
BIBLIOGRAFIA:
La Bibliografia utilizada para elaborar el apartado de información útil es la siguiente: