
El vaginismo es la contracción involuntaria, de manera recurrente o persistente, de la musculatura del tercio externo de la vagina en el momento de la introducción del pene, dedos, tampones, o algún objeto, a pesar de los deseos de la mujer de hacerlo.

Los problemas de deseo sexual son aquellos que afectan a la motivación o interés sexual. El deseo sexual hipoactivo o bajo deseo sexual es uno de los problemas sexuales más frecuentes en nuestra sociedad actual, siendo más frecuente en mujeres que en hombres.
La impotencia (disfunción eréctil) Aunque la esencia de la palabra impotencia es la incapacidad de poder realizar o hacer algo, popularmente se habla de impotencia para referirse a la incapacidad para tener y/o mantener una erección que permita una relación sexual satisfactoria.

La anorgasmia puede definirse como la ausencia o retraso persistente o recurrente, para alcanzar el orgasmo tras una fase de excitación sexual normal.
Las mujeres muestran una amplia variabilidad en el tipo o intensidad de la estimulación que desencadena el orgasmo. El trastorno orgásmico femenino existe cuando el sexólogo considere que la capacidad orgásmica es inferior a la que le correspondería según la edad, experiencia sexual y estimulación sexual recibida.


Murcia. Un 42 por ciento de los españoles padece disfunción eréctil, según un estudio epidemiológico para la detección de las disfunciones sexuales a pacientes de Atención Primaria realizado por los médicos murcianos Luis García-Giralda y Lorenzo Guirao, éste último fallecido recientemente.